Considero que en la tierra, el mundo y los caminos deben o tienen que ser, no un obstáculo si no un trayecto que debemos experimentar para llegar al a felicidad y la total tranquilidad del alma.
Porque ¿sin camino quienes
seriamos? Si no tuviésemos una línea recta, curva o una inmensa e infinita
llanura donde caminar estaríamos perdidos en este gran e inhóspito mundo que más
que amarnos nos odia con todo su corazón, nos quiere fuera de él porque somos
un parasito, un virus.
Puede ser que el cosmos nos
llegue a querer divagantes en su inmensa oscuridad solo para vernos sufrir
solos y sollozantes por desaprovechar lo que en algún momento, la vida, Dios o
como lo llames, nos regaló.
Nos dio un presente y fue un
mundo virgen lleno de posibilidades y bellezas pero que similar a las mujeres las
penetramos tan brutal y déspota que acabamos con su belleza, agotamos su colágeno
y hermosas líneas. Pero lo que es peor: no le damos el valor sentimental que
merece.
Me gustaría decir que el mundo
y la tierra en particular es una gran mujer ¡Que soporta al hombre en su vida!
¡En su interior! Pobre…pobre mujer…
Juancho

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