Debo admitir que soy una persona totalmente adicta a socializar y por eso mismo siempre estoy en busca de amistades nuevas ya sea en línea, en un café, un bar o en la calle. Todas estas experiencias en cualquier tipo de lugar me han presentado personas que valen la pena dedicarles un poco de nuestra atención y otras que merecen la muerte.
Poco a poco me comencé a dar
cuenta de que cada una de esas personas o la gran mayoría declaraba ser única en
su especie y que no había dos como él o ella. Lo único que me quedaba por hacer
era ahogarme en mis pensamientos mientras veía sus labios moverse sin decir ni
una palabra, como si estuviese en “MUTE”.
Pensaba ¿Qué tan único es en
realidad esta persona? Siempre note estándares y generalidades en cada una de
las personas que escuchaba hablar y siempre pude llegar a la conclusión de que
son tan comunes pero no tan corrientes como los demás.
Creo que todo el mundo está
confundiendo ser corriente con ser común, todos son comunes pero no son
corrientes, no sé si le este yo dando una definición errónea a lo “corriente”
pero es algo que he evidenciado.
Actualmente escuchar Lana del
rey y deprimirse es ser diferente y VIP pero a la hora de la verdad pocas
personas logran entenderla o como también me gusta escuchar a Carlos Sadness y
darme cuenta que muchas otras personas que lo escuchan es por lo mismo, por
seguir con una fanaticada, ¡Eso, eso es! No somos diferentes o particularmente únicos,
solo somos parte de fanaticadas y grupos que aparentan ser tan diferentes a los
demás que terminan siendo iguales.
Conozco pocas personas que
puedo decirles “Tú no eres común” y créanme que sobre salen de los estándares que
nosotros entendemos como común ¡Son raros! Pero raros de los buenos.
Generalmente la música es por lo que muchas personas se guían para poder
decirse cuan diferente, bajo su postura, son de los demás.
Para mi escuchar
Lana del rey es drogarse y mirar el mundo con un sentido lúgubre pero al mismo
tiempo tan hermoso o para mi Carla Morrison es para tomarse un vino y decirle
al amor que puede venir pero sin hacer daño.
Otros más piensan que para no
ser común deben resaltar de manera exagerada y hasta ridícula recayendo ya en
ser un payaso y créanme es una de los intentos de no ser común que más puedo
odiar…Son tantas las formas que se busca no ser común que a la hora de la
verdad todos son iguales, buscando ser algo que no son, enviando imágenes de lo
que en realidad no sienten en el corazón ¿se han puesto a pensar si todos
fueran como real mente deben ser? Ahí sí podría decirse que existe gente única,
gente que no se deje llevar por el que dirán y solo vivan su vida como quieren
vivirla.
Juancho

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