sábado, 25 de julio de 2015

Ser tu mismo.


En medio de de una borrachera y entre las caricias en la espalda de consuelo por parte de una amiga me dio por filosofar. Pensar que solo cuando estoy borracho soy sincero y meditar que debo estar totalmente ido y con 2 sentidos para poder decir un “Te quiero”.

¿Qué si soy consciente de ello? Si, en la borrachera soy consciente pero soy impulsivo y descontrolado y hasta en el mismo momento me sorprendo cuando expreso lo que mi corazón siente. Eso sí, sin ser el típico borracho empalagoso, un par de te quiero en la noche y unas conversaciones profundas son lo suficiente.

En medio de esta semejante hecatombe filosofé y me di cuenta que ninguna persona, incluyéndome, estamos siendo quien queremos ser. Somos maniquís de una corporación que se llama VIDA y un cliente que se llama SOCIEDAD.

¿Por qué tenemos que ser lo que los demás quieran que uno sea? Todos seriamos felices y totalmente diferentes si en realidad comenzáramos a comportarnos como nos lo dicta el alma ¡Sin perjuicios! ¡Sin insultos! ¡Sin repercusiones! ¡Solo ser tú mismo!

Solo me queda invitar a todo el mundo ¡A hacer lo que el alma les diga! Yo he intentado y las veces que lo he hecho no me he arrepentido por mal que salgan las cosas, pero es eso, ser tú, y vivir la experiencia de no cambiar por nadie viviendo las vicisitudes de ser ¡REAL Y VERDADERO!


Juancho

jueves, 23 de julio de 2015

Hallelujah! Hallelujah! Hallelujah!


 ¿Habéis recordado alguna escena de vuestra infancia?

 ¿No es ya muy lejana?

Mi abuelo me dijo un día sin decirme nada, que no existía sentido alguno. Que nada sucedía porque nada era recordado como en realidad sucedía. Que amar era mentir de a poco, que odiar era fruncir el espíritu eternamente, que soñar era agonizar en los envidiosos anhelos.


Él no hacía nada, él ya era nada. Solo vi a mi abuelo unas dos veces, las suficientes para entender que no era un hombre de familia. Luego, escuché que había muerto; Borracho y con una enfermedad estomacal.

Yo creo que sí hay un sentido, el sentido de poder amar en fugaces instantes, poder odiar figuras grabadas a fuego en nuestra mente, o simplemente soñar ovejas eléctricas.  

Aleluya! Honraban su nombre en la iglesia, hablaban de las virtudes de la vida aplicadas en mi abuelo, de lo maravilloso y productivo hombre que había sido, hablaban de la familia y el legado que dejaría.


Sin embargo, en aquella última mirada que pudo propinarme desde su ataúd entre abierto, certeramente me dijo que… nada más sucedería.




B. Azul


martes, 14 de julio de 2015

Molly y yo.




Siempre he sido una persona algo introvertida, alejada de los lazos sociales cotidianos y sobretodo con una perspectiva bastante individualista de la existencia. Sin embargo en mi adolescencia y como quizá la mayoría de ustedes, entré en contacto con las drogas, primero la marihuana; La probé una vez, me reí a carcajadas por horas y luego vomité, rápidamente entendí que me producía una terrible sensación de malestar físico luego del desvanecimiento de sus efectos, luego probé la cocaína, algo un poco más fuerte, fue en el propio colegio, en clase de español.

Recuerdo que el profesor nos insistía de forma ofuscada pero resignada que guardáramos silencio, hablaba de Andrés Caicedo y Bukowski, nadie parecía prestar atención, ni siquiera yo que sostenía en ocasiones conversaciones literarias cuando me cruzaba con aquel profesor en algún corredor. Yo estaba cansado de aquel juego de repetir lo mismo e incitar a los estudiantes a realizar lecturas que nunca haríamos.

Jhoncito el tipo de atrás, llevaba siempre sus porros en esa mochila azul desgastada, y sagradamente al salir del colegio a plena caída de la noche subía calle arriba fumando con un bate, aquel día recuerdo que llevó un frasquito alargado como una probeta lleno de un polvo blanco. Yo estaba tan aburrido haciendo rayones en la silla que cuando me ofreció aquel polvito por debajo de la silla solo pensé en lo rebelde que sería… en plena clase… y paradójicamente una de las pocas clases en que me iba bien…

Sin pensarlo dos veces le metí una esnifada certera y sentí como el polvo entraba a quemones por mi nariz, sentí inmediatamente ese amargor mezclado con mocos bajar por la garganta, me recosté sobre el pupitre y un momento después me sentía maravillado, planeando viajes y pensando en declararle mi amor a alguna provinciana, eso sí con la boca reseca y los labios pelados de sobarme con la lengua.

Aquella fue la primera vez y no la última, al entrar en la universidad conocí el lado oscuro, conocí la variedad oxidada que supuestamente era más fuerte y por supuesto durante los meses que consumí recurrentemente sufría esas terribles resacas, no físicas como las del alcohol, sino morales y emocionales, la cocaína es una droga agradable pero maldita… un día me di cuenta que no justificaba su consumo en relación al costo anímico que traía luego del consumo.

Fue difícil dejarla inicialmente, de hecho solo pude dejarla totalmente cuando probé el LSD, lo probé con un primo artista, que hablaba como los artistas, por ejemplo lo llamaba “es Rico” recuerdo que fue toda una experiencia. Con el LSD opté por hacerlo cada tantos meses, a veces tres o a veces cada seis, era más una experiencia de disfrute sensorial, si bien describo los viajes de LSD como un malestar cognitivo, lo que si era genial eran los efectos de desvanecimiento, aunque es una droga que produce un terrible insomnio y su efecto llega a ser excesivamente largo. Con el LSD había encontrado lo que más se acercaba a mí experiencia ideal, sin embargo un amigo me había comentado del éxtasis, y la verdad no me interesaba mucho, había escuchado que la gente se moría si tomaba éxtasis y lo mezclaba con un trago de licor, o que el éxtasis los volvía locos y adictos en una sola metida. Sin embargo aquel amigo varias veces me dijo que tenía que vivir aquella experiencia, y yo siempre le respondía que no me interesaba. 

Sin embargo lo hice, y el mayor detonante fue mi interés por la música electrónica, que venía de años atrás cuando conocí esos álbumes sintéticos de Burzum y salté estrepitosamente a Aphex Twin luego de asistir a una conferencia sobre la historia de la electrónica a la que un tío me había llevado a un pueblo.
La primera vez del éxtasis fue con un amigo algo extraño, el tipo era de esos seres que no inspiran ninguna sensación ni pensamiento, esos seres que son como un gran bulto de nada, como esas personas que están condenadas a nacer, ser obreros y morir, sin embargo aquel amigo luchaba contra eso de formas que aún no logro comprender. Decidimos ir entonces a un concierto de Drum &Bass, compramos el material, el cual fue sospechosamente muy barato.
MDMA me había dicho el amigo que me lo recomendó, -compre ese- me dijo, -es una capsula, no es una pepa, las pepas son malas.- Igual aquel día fui presa de los nervios, ni la marihuana, ni la cocaína, ni el LSD me habían producido tanta ansiedad y temor.

Llegamos a la discoteca y estaba vacía, era el Dj y sus amigos, habían algunos de esos extraños jóvenes que son contratados por las discotecas para atraer personas y turistas, se veía a metros que la discoteca les daba el licor, que a lo mejor eran botellas rellenas de agua y ellos solo actuaban ser felices y bailar. Aquel amigo extraño estaba empezando a dudar, yo simplemente me trague la capsula y la pasé con agua, seguidamente él también lo hizo sin mediar palabra, media hora después yo estaba aburrido y me dormía, nadie llegaba y el Dj por más que se esmeraba no despertaba el interés de nadie, ni de sus amigos. De repente me había ganado la lotería, era el tipo más atractivo del universo y veía a este amigo raro como el mejor amigo que había tenido, la euforia se apoderó de mí y empecé a bailar sin parar en aquel lugar medio vació.

En aquel momento mi vida se dividió en dos, pero no en aquel momento, en aquel momento solo deseaba bailar y disfrutar, al día siguiente de camino al trabajo no podía dejar de sonreír, sentía una plenitud digna de cualquier religión o practica espiritual; mi amigo raro por el contrario se llenó de pánico toda la noche y se quedó parado contra un muro, el resultado fue cercenarse un dedo con la uña del dedo pulgar, recuerdo que casi se le veía el hueso. luego de esa fiesta nunca más lo vi, quizá acepto su destino y se dedicó a ser una nada, aunque en realidad escuché que se había vuelto millonario montando una empresa de programación, y si me viera hoy creo que yo sería la nada, aun andando en bus, comiendo calentado y siendo un completo asalariado.
Los siguientes días al recordar aquel episodio sentía una paz y emoción que me producía una incontenible sonrisa donde fuese que estuviese, esa capsula aquel día desató algo en mí, ahora cada vez que escuchaba una canción de electrónica movida me sentía profundamente complacido y empezaba a mover los hombros y la cabeza imitando un baile, pasaron seis meses hasta que volví a hacerlo y a partir de allí decidí hacerlo dos veces al año, siendo cada experiencia mejor que la anterior.

También descubrí que dicha droga maneja una filosofía muy contraria a las demás si se logra entender su lógica, y es, que con el MDMA menos es más, dosis mínimas te mantienen más presto a un disfrute consciente y pleno, convirtiéndolo en toda una experiencia auto controlada, sin embargo, también  he sido consiente de una especie de dependencia psicológica, a veces deseo hacerlo, deseo irme a una fiesta y pasarla bien, pero entonces recuerdo la filosofía de menos es más y espero el umbral entre cada consumo.


Así hoy entiendo que el MDMA ha sido una experiencia que me ha cambiado en muchos sentidos, me ha hecho entender muchas cosas sobre mis búsquedas y procesos, pero sobretodo he entendido que las drogas pueden llegar a ser tan constructivas y a la vez destructivas como la mismísima idea y práctica de la religión, siendo constructivas siempre y cuando, como todo, se use con moderación.


Barba Azul

sábado, 11 de julio de 2015

La tierra, el mundo y sus caminos.



Considero que en la tierra, el mundo y los caminos deben o tienen que ser, no un obstáculo si no un trayecto que debemos experimentar para llegar al a felicidad y la total tranquilidad del alma.

Porque ¿sin camino quienes seriamos? Si no tuviésemos una línea recta, curva o una inmensa e infinita llanura donde caminar estaríamos perdidos en este gran e inhóspito mundo que más que amarnos nos odia con todo su corazón, nos quiere fuera de él porque somos un parasito, un virus.

Puede ser que el cosmos nos llegue a querer divagantes en su inmensa oscuridad solo para vernos sufrir solos y sollozantes por desaprovechar lo que en algún momento, la vida, Dios o como lo llames, nos regaló.

Nos dio un presente y fue un mundo virgen lleno de posibilidades y bellezas pero que similar a las mujeres las penetramos tan brutal y déspota que acabamos con su belleza, agotamos su colágeno y hermosas líneas. Pero lo que es peor: no le damos el valor sentimental que merece.

Me gustaría decir que el mundo y la tierra en particular es una gran mujer ¡Que soporta al hombre en su vida! ¡En su interior! Pobre…pobre mujer…

Juancho

miércoles, 8 de julio de 2015

Me gustas y no me gustas

Nunca he aspirado escribir bien, lo hago porque me gusta y me hace sentir famoso. De hecho, me he dado cuenta que soy tan malo escribiendo que a veces hasta me aburre corregirme por la penosa experiencia de tener que releer lo que escribo. Entonces, ¿por qué lo sigo haciendo? No lo sé, quizá espero un epifanía milagrosa que me permita escribir algo como el código davinci y poder jubilarme a los treinta si es que sobrevivo los veintisiete. 

La gente que escribe bien tiene un don, es gente que cuando la ves a los ojos no ves nada coherente, son seres impredecibles y si bien suelen ser personas muy sociables o rodeadas de maniquíes, están solos siempre. Ellos tienen una chispa, ven lo que otros no vemos, o simplemente se lo inventan. Escribir bien no es saber escribir, aunque saber escribir siempre es escribir bien…  Como sea, ya me enredé. Creo que esto era una especie de carta y no una disertación sobre dónde poner la coma o el punto.

Querida Y.B:


Hola, espero que estés bien, por favor nunca cambies.

He intentado imaginarme como escribiría en este momento Neruda, Capote o Bukowski lo que tengo en la cabeza, pero creo que no he leído nada completo de ninguno... así que intentaré hacer lo que pueda.

Sé que has escrito en mi piel con desgarradora frustración, lo he sentido, sé que has visto algo más en las nubes que se nos escapa a quienes en la cotidianidad las ignoramos, sé que has visto por tu ventana lo que yo he tardado años en apenas vislumbrar, has llorado lágrimas en sueños que han regado el retoño de una rosa purpura. A veces me pregunto si extrañarás mirarme mientras vuelas en tu bici, mientras pedaleas por el surco contaminado de la ciudad de las nubes negras. Yo te extrañaré así no te vea, nunca te vi, nunca te quise ver y nunca te querré ver.

He visto el pasado y una despedida sin lugar, desconocidos he sabido que escribes mejor que yo aunque no escribas palurdos poemas como yo, escribes en el aire con tu olor a turista y tus extraños y cambiantes avatares. Escribes mejor que yo porque ni siquiera tienes que esforzarte en romper los cristales de un mundo de maniquíes.

He aprendido de ti a estar nuevamente confundido, a disfrutar imaginarme la piel trigueña de un dorso desnudo, a querer volver  a caminar sin temor por las calles del infierno, a comprender nuevamente que escribo a las cosas que me apasionan, a las cosas que no quiero comprender o simplemente que escribo porque me hace sentir bien, me hace sentir bien escribir mal porque al final, solo tú podrás recordarlo.



Barba Azul

jueves, 2 de julio de 2015

Comùn


Debo admitir que soy una persona totalmente adicta a socializar y por eso mismo siempre estoy en busca de amistades nuevas ya sea en línea, en un café, un bar o en la calle. Todas estas experiencias en cualquier tipo de lugar me han presentado personas que valen la pena dedicarles un poco de nuestra atención y otras que merecen la muerte.

Poco a poco me comencé a dar cuenta de que cada una de esas personas o la gran mayoría declaraba ser única en su especie y que no había dos como él o ella. Lo único que me quedaba por hacer era ahogarme en mis pensamientos mientras veía sus labios moverse sin decir ni una palabra, como si estuviese en “MUTE”.

Pensaba ¿Qué tan único es en realidad esta persona? Siempre note estándares y generalidades en cada una de las personas que escuchaba hablar y siempre pude llegar a la conclusión de que son tan comunes pero no tan corrientes como los demás.

Creo que todo el mundo está confundiendo ser corriente con ser común, todos son comunes pero no son corrientes, no sé si le este yo dando una definición errónea a lo “corriente” pero es algo que he evidenciado.

Actualmente escuchar Lana del rey y deprimirse es ser diferente y VIP pero a la hora de la verdad pocas personas logran entenderla o como también me gusta escuchar a Carlos Sadness y darme cuenta que muchas otras personas que lo escuchan es por lo mismo, por seguir con una fanaticada, ¡Eso, eso es! No somos diferentes o particularmente únicos, solo somos parte de fanaticadas y grupos que aparentan ser tan diferentes a los demás que terminan siendo iguales.

Conozco pocas personas que puedo decirles “Tú no eres común” y créanme que sobre salen de los estándares que nosotros entendemos como común ¡Son raros! Pero raros de los buenos. Generalmente la música es por lo que muchas personas se guían para poder decirse cuan diferente, bajo su postura, son de los demás.

Para mi escuchar Lana del rey es drogarse y mirar el mundo con un sentido lúgubre pero al mismo tiempo tan hermoso o para mi Carla Morrison es para tomarse un vino y decirle al amor que puede venir pero sin hacer daño.

Otros más piensan que para no ser común deben resaltar de manera exagerada y hasta ridícula recayendo ya en ser un payaso y créanme es una de los intentos de no ser común que más puedo odiar…Son tantas las formas que se busca no ser común que a la hora de la verdad todos son iguales, buscando ser algo que no son, enviando imágenes de lo que en realidad no sienten en el corazón ¿se han puesto a pensar si todos fueran como real mente deben ser? Ahí sí podría decirse que existe gente única, gente que no se deje llevar por el que dirán y solo vivan su vida como quieren vivirla.


Juancho

miércoles, 1 de julio de 2015

Ignorancia



Con el tiempo me he dado cuenta que vivo como un rey a comparación de muchas personas; obtengo lo que quiero, hago lo que quiero y cuando quiero y aun mejor soy lo que soy cuando me da la gana serlo.

Pero me tomé la tarea de darle un giro radical a mi vida para ver todas las partes de la historia, porque eso de “tener lo que quiero” me ha hecho elitista y egoísta, lo cual mi moral no me permitió y debido a eso me empujé explorar las caras de la moneda.

He ido a lugares que nunca pensé visitar y he hablado con personas con las que en mi vida pensé que intercambiaría unas palabras, estas personas me han enseñado que han sido atropelladas, maltratadas y atacadas por el simple hecho de ser pobres, negros, homosexuales, lesbianas, transexuales, indígenas o simples personas tan comunes que rayan en lo inútil para la sociedad.

Y sin darme cuenta…yo también he sido atropellado y más últimamente con tantos sucesos que se han presentado en mi vida, o no solo en mi vida, si no en la realidad de muchas personas alrededor del mundo.

Las personas más cercanas a mí son personas que se dejan llevar por su parecer y piensan poco o nada antes de abrir esa gran bocona llena de halitosis e insultos que lo único que hacen es que odie aún más el mundo y aún más a las personas que lo tienen todo en la vida…personas como la que fui yo en algún momento de mi existencia.

Ahora lo único que me queda es reflexionar y cambiar muchas de las posturas que sé, son erróneas en mi pensamiento y con esto invitarlos a reaccionar, pensar y meditar sobre todas estas cosas ¿Por qué discriminar? Somos iguales ¿Por qué no aprovechar eso y ser hermanos?


Juancho