viernes, 29 de mayo de 2015

El derecho, la religión y las utopías jurídicas



El derecho y la ley en todo el mundo ya sea en Colombia, Bolivia, Perú, Madagascar o donde sea, está lleno de utopías, cosas imposibles que cada que nos topamos con ello en la constitución nos preguntamos en nuestro fuero intimo: Esto ¿Cuándo se cumple? ¿Y cómo?

En Colombia desde el preámbulo de la constitución hasta los mismos decretos de ley dados por el presidente son una imposibilidad jurídica, ética y moral, ya que promete tanto pero cumple tan poco, son solo ilusiones dadas por la élite política para que el pueblo “coma callado” y se sienta incluido.

No solo esto es preocupante, si no que en un estado supuestamente laico evidenciamos que la religión sigue influenciando el derecho colombiano evidenciado en casos como el del procurador Ordoñez y el Magistrado José Roberto Herrera Vergara en el caso de la adopción igualitaria. Por puras creencias nos dejamos llevar y no cumplimos aquellas utopías que están plasmadas en la constitución y que no deberían ser utopías.

“en ejercicio de su poder soberano, representado por sus delegatarios a la Asamblea Nacional Constituyente, invocando la protección de Dios…”
(Fragmento del preámbulo de la constitución colombiana de 1991)

Un segundo claro ejemplo es el Artículo 1, titulo 1, De los principios fundamentales del cual solo usare un fragmento “Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana”

¿Cómo podemos permitir que estas imposibilidades que deberían no serlo nos agobien por la idiosincrasia de unos dirigentes muy poco imparciales?


Juancho

jueves, 28 de mayo de 2015

Manifiesto Fundaciónal

Lo Apolíneo




Siempre he considerado que las palabras y la escritura son los dos mejores dones que la vida me ha dado. Siempre hay algo que decir y hasta el final habrá algo que escribir. Por todo eso estoy yo aquí, un joven escritor que busca la excelencia en esto que es un hobbie hecho pasión.

En Apolíneo y Disonante busco mejorar muchas de mis habilidades con la guía de quien considero un excelente escritor, y claro está, brindar entretenimiento a los lectores que con dichos contenidos podrán reflexionar y tomar alguna postura frente a tantos temas que trataremos en este espacio.

Siempre he sentido un gran interés por la política y el derecho de lo cual serán en particular mis publicaciones en todo esto, a veces con un toque literario puesto que no siempre se debe ser argumentativo sino también un buen literato.


Juancho


Lo Disonante




En contraste con lo apolíneo, y conviviendo ambivalentemente en este espacio, lo Disonante se presenta como la incorreción, lo difuso y ambiguo, la mascarada y la cara oculta, lo grotesco e hiperbólico; teniendo como fin la expresión de una práctica de muchos, pero que a pocos importa, la escritura.

Nos interesa compartir nuestras perspectivas y divagaciones, nuestros temores y ambiciones, todo desde palabras muy propias, sin esperar condescendencia ni agrado, pero eso sí, de antemano, buscando un acuerdo de respeto mutuo entre nuestro espacio y los espectadores.

Claramente no somos ningunos escritores de profesión, y a duras penas nos defendemos en la gramática, sin embargo encontramos en este espacio una posibilidad del ejercicio de la misma, por lo cual de antemano pedimos excusas a quienes crean que se las debemos.

 Barba Azul