jueves, 11 de agosto de 2016

Las crónicas desventuradas de un homúnculo con buenas intenciones


Las crónicas desventuradas de un homúnculo con buenas intenciones 

I

Llevábamos quince días hablando por Facebook cuando la invité a salir y muy entusiasmada respondió que sí, recuerdo que la había agregado porque además de ser muy bella, parecía  tener un gusto exquisito, además, demostraba mucha compasión y humanidad en sus palabras y en general en su perfil, escribía muy bien y decía ser vegetariana y amar los animales.

Ayer me desperté con algo de esperanza, pensé en ella mientras abría el chat de Facebook para ultimar detalles de nuestro primer encuentro, entonces me di cuenta que me había bloqueado. 

Nunca más supe de ella, ha pasado un día y aún me pregunto a qué niveles de crueldad ha llegado la humanidad después de la segunda guerra mundial.

B. Azul